
Programa DAPHNE: una nueva oportunidad para reforzar la lucha contra la violencia de género y la protección de la infancia
La violencia contra las mujeres y la violencia ejercida sobre niños, niñas y adolescentes continúan representando un importante desafío para las sociedades europeas. Esta realidad ha llevado a las instituciones europeas a reforzar progresivamente sus políticas de prevención, protección y cooperación entre los Estados miembros, situando esta cuestión entre las prioridades de su agenda política. En las últimas décadas el foco se ha puesto en crear materia de igualdad, la protección de derechos y la sensibilización social.
Consciente de esta situación, la Unión Europea ha intensificado sus políticas de prevención y protección, impulsando un marco normativo más sólido y destinando nuevos recursos económicos para apoyar proyectos capaces de generar cambios reales. En este contexto se enmarca la convocatoria DAPHNE integrada en el programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV), una de las principales herramientas de financiación europea para promover la igualdad, defender los derechos fundamentales y combatir todas las formas de violencia.
La convocatoria, dotada con 21 millones de euros, busca financiar iniciativas que contribuyan no solo a atender a las víctimas, sino también a prevenir la violencia desde su origen y mejorar la coordinación entre las administraciones públicas, las organizaciones sociales, los centros de investigación y el resto de actores implicados.
El enfoque de DAPHNE parte de que combatir la violencia requiere una actuación integral, que combine medidas de prevención, protección y apoyo a las víctimas con acciones de formación, innovación y cooperación entre administraciones, organizaciones y otros agentes implicados. Esta visión responde también a la evolución que ha experimentado la legislación europea en los últimos años.
Por ejemplo, en 2024 la Unión Europea aprobó la primera Directiva específica para combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, un hito que establece estándares comunes para todos los Estados miembros en materia de protección de las víctimas, acceso a la justicia, persecución de determinados delitos y prevención. Por otro lado, la Comisión Europea continúa impulsando la aplicación del Convenio de Estambul, considerado el principal instrumento internacional para prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.
Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual desde los 15 años, mientras que numerosas investigaciones alertan del impacto creciente que la violencia tiene también sobre la infancia y la adolescencia. Los menores pueden ser víctimas directas de agresiones, abusos o negligencia, pero también sufren importantes consecuencias cuando conviven en entornos familiares marcados por la violencia – Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA)
La Comisión Europea insiste en que proteger a la infancia requiere una actuación coordinada entre los sistemas educativo, sanitario, judicial y de servicios sociales, garantizando respuestas rápidas y centradas en las necesidades del menor.
Precisamente esta perspectiva integral se refleja en las prioridades de la convocatoria DAPHNE:
- Apoyo a organizaciones intermediarias que financien proyectos de entidades de la sociedad civil.
- Protección y apoyo a víctimas y supervivientes de violencia de género.
- Prevención de la violencia de género mediante acciones de sensibilización, educación y formación.
- Aplicación del Convenio de Estambul y de la Directiva europea sobre violencia contra las mujeres y violencia doméstica.
- Refuerzo de los sistemas integrados de protección infantil y de la coordinación entre los distintos servicios implicados.
La protección y prevención ocupan un lugar protagonista entre las prioridades ya que la Comisión Europea considera que reducir la violencia pasa necesariamente por actuar sobre sus causas, impulsando campañas de sensibilización, programas educativos, formación de profesionales y actuaciones dirigidas a combatir los estereotipos de género y otras formas de discriminación que continúan alimentando estas conductas.
Más allá de las prioridades temáticas, uno de los aspectos que distingue a DAPHNE es el tipo de proyectos que pretende impulsar. La Comisión Europea busca impulsar iniciativas capaces de generar cambios estructurales y duraderos con metodologías innovadoras que diseñen modelos de intervención transferibles a otros territorios europeos.
Esta convocatoria representa una oportunidad especialmente interesante para administraciones públicas, universidades, centros de investigación, fundaciones, asociaciones y organizaciones no gubernamentales que trabajan en ámbitos relacionados con la igualdad, la infancia, los derechos humanos o la inclusión social. Además de acceder a financiación europea, los proyectos CERV permiten establecer alianzas internacionales, intercambiar experiencias con entidades de otros países y desarrollar soluciones con vocación de permanencia e impacto europeo.
El objetivo de CERV con su linea DAPHNE pretende fortalecer la capacidad de las organizaciones para prevenir la violencia, proteger a las víctimas y construir sociedades más igualitarias, seguras e inclusivas. Esta convocatoria ofrece una oportunidad para transformar un compromiso ético y moral en formas de actuación directas capaces de mejorar la vida de miles de personas.



